martes, 3 de noviembre de 2009

El nautilus de "La Sagrada Familia"


Desciendo la escalera-nautilus,
la escalera de La Sagrada Familia,
la escalera de Gaudí, situada en un solar de Barcelona.
En Barcelona un ojo mira del revés, un ojo sugiere la sospecha de una visión sin límite, sin fondo.
Sueño de Gaudí en árbol de piedra, en fantásticos juegos cristalinos que proponen la vitalización de la materia.
Gaudí se distrae,
se regodea en la visión del desafío,
de su extraordinario faro catalán que mira el mar, ese mar de aguas amargas que merodea la costa
al acecho de barcos y personas,
al acecho de las ánimas que peregrinan
desde el templo al mar, evitando el extravío.
El sonido del tren no despierta al profeta
obsesionado por su juejo de espejos
y se lo lleva,
se lo lleva remontado en un vuelo de aserrín
hacia la cresta de las grandes olas,
que dibujan su nombre
Elsa Noemi Am noviembre 2009