viernes, 9 de febrero de 2024

El espejo de Dios

                                                                            


                      Tu verbo

                      preciso como el estilete, 

                      dibujó el sentido.

                      Un tintineo de campanas,

                      cara o cruz.

                      Dormías mientras las bombas

                      declaraban un nuevo exterminio.

                            ¿Cómo es arriba, es abajo?

   No lo creo.

                              Abajo se incendia el mundo,

              los edificios caen, 

Arriba, 

el transparente 

designio de la luz.

Alguien hace trampas

en este juego.

Adultera la imagen,

cambia las reglas.


Elsa Noemi Am








 

martes, 23 de enero de 2024

6 de Enero



Cuenco de luz

sobre la textura de la tarde.

Mis manos,

palomas viejas...

buscan nido

que les tape el invierno.

domingo, 24 de enero de 2010

El sueño de Alaska


El campanero tira de la cuerda,
sacude el badajo con poderoso brío.
El insólito poder que lo demanda
turbia sus pupilas de águila
en voraz movimiento hacia lo alto.
El campanero urde el espanto en silencio
construye febrilmente su torre paranoica
Sueña con un mundo de autómatas silentes
de maquinarias ciegas
de grisados cielos en que el destello del fuego
sea el crepitar de solitaria estrella.
Desde abajo, las innumerables filas humanas
encienden la lámpara,
se transforman en faros
para combatir el hambre.
Una niña recoge su muñeco
y lo mece con el canto de la sangre
con el rumor del vino
bendecido en la tinaja de Dios.
El campanero se derrite,
los instrumentos afilados se desprenden
en caída libre
desde el hielo mancillado
por el sucio metal.

Elsa Noemi Am. San José 24 de enero del 2010
La imagen corresponde a la obra Maquinaria de vuelo, cortesía de Ebenezer Leyva Gonzalez

miércoles, 20 de enero de 2010

Zapote

Caminando por el redondel de Zapote o el círculo de tauromaquia, o el mercado del domingo donde los frutos estallan bajo el calor del trópico, iba mascullando un poema.
Sintiendo el vestigio del fuego que domina las manos y los ojos.
Iba caminando en ésta América centrada en sí misma, omnubilada en el ocio constante de la desconfianza. El viento de la tarde repartía toques errantes sobre el hombro del cuervo, de aquel que revuelve la desvencijada basura en los umbrales. Sin embargo desde la montaña, el sol deslizaba su encendida mano de cobre para tocarnos el pelo y el alma con su belleza infinita.
Sol bajando la montaña, humo azufrado del coloso en Turrialba desmorona de su fauce recién nacida, terremoto, Caribe Haití, niño desnudo por el sacudón, en medio de la noche, en medio de un infierno repetido en la falta de pan. Terremoto elaborado en Alaska, en antenas que ocultan la maldad de la especie? Vuelta a casa con los brazos cansados, turbia y breve, doblo la esquina y me siento en la huella cansada de Dios.

San José enero 2010
Elsa Noemi Am

martes, 3 de noviembre de 2009

El nautilus de "La Sagrada Familia"


Desciendo la escalera-nautilus,
la escalera de La Sagrada Familia,
la escalera de Gaudí, situada en un solar de Barcelona.
En Barcelona un ojo mira del revés, un ojo sugiere la sospecha de una visión sin límite, sin fondo.
Sueño de Gaudí en árbol de piedra, en fantásticos juegos cristalinos que proponen la vitalización de la materia.
Gaudí se distrae,
se regodea en la visión del desafío,
de su extraordinario faro catalán que mira el mar, ese mar de aguas amargas que merodea la costa
al acecho de barcos y personas,
al acecho de las ánimas que peregrinan
desde el templo al mar, evitando el extravío.
El sonido del tren no despierta al profeta
obsesionado por su juejo de espejos
y se lo lleva,
se lo lleva remontado en un vuelo de aserrín
hacia la cresta de las grandes olas,
que dibujan su nombre
Elsa Noemi Am noviembre 2009